Es un componente clave en los motores modernos, diseñado para optimizar la apertura y cierre de las válvulas según las condiciones de funcionamiento del motor. Su función es regular el flujo de aceite hacia el actuador del árbol de levas, permitiendo ajustar el tiempo de distribución de manera precisa.
Gracias a esta tecnología, el motor puede ofrecer un mejor equilibrio entre potencia, eficiencia y reducción de emisiones.